Joan Francesc Ainaud
Terrae: La tierra como origen y inspiración
La tierra como origen y inspiración de la obra de Vallpalou tiene el punto de partida de cinco piezas de ceràmica rakú: materia oxidada, agrietada, surcada. Y la continuidad y contrapunto en la selección de dos acrílicos y once monotipos (realizados entre 2006 y 2008) que conforman la exposición Terrae.
Las composiciones bidimensionales reflejan, por otro lado, una doble mirada. En primer lugar, hacia fuera, con el paisaje como fuente de inspiración: los signos parecen ser inspirados por los campos, los surcos o las conformaciones de todo orden de aquellos territorios que a Vallpalou le gusta pisar, estudiar y fotografiar. Pero como a caligrafía, huella o tatuaje también son reflejo de una mirada introspectiva. Y, finalmente, escenarios que invitan a la reflexión.
Una muestra que la artista leridana expuso en la sala Coma Estadella del Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos del 14 de noviembre al 5 de diciembre de 2008.
Vallpalou: Terrae
La tierra en su dimensión física, sublimada por el fuego y teñida por el humo de las cinco piezas de cerámicas Rakú de Vallpalou encabeza esta exposición que reúne una selección de obras realizadas entre 2006 y 2008. El gusto por la materia no sólo se hace patente el uso mismo de esta técnica centenaria de origen japonés sino también las formas libres, las grietas, las huellas, las huellas, que encuentran su continuidad y contrapunto en las obras bidimensionales: los dos acrílicos sobre madera que encabezan y cierran una secuencia completada por once monotipos, también evocativos de la tierra, origen simbólico, hábitat y fuente de inspiración del artista. A Vallpalou le gusta pasear de madrugada por los campos, los sembrados, los bosques. A menudo lo hace equipada con una cámara fotográfica con la que capta tanto la inmensidad del paisaje que tiene delante como la orografía, los surcos del arado o los detalles más insospechados. Estas fotografías, que a veces reelabora en su estudio, son obra misma pero también un pretexto para conducir la mirada y un boceto o referencia para su obra pictórica y gráfica. Las referencias al paisaje tan natural como humanizado son claramente visibles en las obras aquí expuestas. Paisajes, pues, evocativos pero también, en tanto que caligrafías y signos, paisajes interiores y forma pura. La proyección del yo del artista. Y, finalmente, se convierten para nosotros espacios simbólicos, ámbitos de reflexión, muros de contemplación.
Joan Francesc Ainaud
Historiador y crítico de arte







